La forma de ganadería intensiva, tal y cómo existe hoy en día, no tiene una larga historia.

¿Cuáles son los factores que han contribuido a tal desarrollo?

Varios factores han contribuido al desarrollo de éste tipo de industria. Primeramente los productores de pienso para ganado cuyo interes exclusivo es producir la mayor cantidad posible al menor coste. Teniendo encuenta las medidas actuales de un cerdo y pollo.
Los camiones de pienso pueden viajar eficientemente. Los productores de pienso han facilitado al ganadero la iniciación de la ganadería intensiva (financiando la ubicación y con frecuencia la edificación y organizando las licencias correspondientes). Lo único que necesita hacer el ganadero es poner la firma.
Los bancos están siempre más que dispuestos a prestar dinero a la industria ganadera. Normalmente la suma es de hasta un total de 750.000 dólares. Los bancos engordan con tales intereses.

Para el ganadero lo más importante es criar el máximo número de animales posible cuanto antes mejor. Cuanto más alto sea su beneficio, antes podrá pagar su préstamo. Todas las partes envueltas tienen el mismo objetivo. ‘Gran ‘ negocio, pasar inadvertido y una manera eficiente y limpia de producción. Solamente los animales, que están siendo ‘producidos’ en bastas cantidades sufren juntamente con el deterioro medio ambiental producido por el ganadero cuando éste vacía más estiércol en su propiedad de lo que puede admitir.

Está claro que debido al gran número de animales que se quedan un período relativamente corto en las granjas, los ganaderos no llegan a formar ningún tipo de vínculo con ellos. Los animales no les importan para nada. Se convierten en mero producto de consumo y su bienestar es reducido a tal punto que su sufrimiento no es visible al mundo exterior y todo eso, sin alterar el precio.

El papel del gobierno es ambiguo. Por una parte la exportación de cerdo y productos avícolas (pollo) alcanza el bruto de la producción nacional, por otra parte es una cuestión del gobierno de minimizar el daño medio ambiental.
La influencia del consumidor se vé limitada. Incluso si los consumidores optaran por el sistema biológico de producción (comprando más caros los huevos y carne biológicamente criados), todavía existe el problema de la exportación que sigue manteniendo los beneficios provenientes de la ganadería intensiva. El doble de consumidores de carne holandesa exportada vive en otro país. Estos consumidores no tienen ni idea de lo que estos animales sufren en sus cubículos de crianza.
Un criador de cerdos es inspeccionado un promedio de una vez cada 17 años mientras que a su vez la mayoría de criadores se oponen a varios de los aspectos de la reglamentación.

¿Son las cadenas cómo McDonalds responsables por el sufrimiento de los animales?

Cada una de las personas que come carne proveniente de la industria intensiva es responsable por el abuso que sufren los animales. Lo mismo se aplica a las personas y a los supermercados que venden carne proveniente de esta industria. La responsabilidad es incrementada cuando se incita a las personas a consumir todavía más carne mediante un bajo coste y promocionando sus ventas a través de anuncios con un solo punto de mira dirigido a los más jóvenes.

A ese respecto McDonalds y otras cadenas de comida rápida son más responsables que otros proveedores porque incitan a un mayor consumo proveniente de ésta ganadería Sería una buena idea obligar a estas cadenas de comida rápida a comprar carne ‘criada en casa’.

¿Puede pararse ? ¿Puede pararse la ganadería intensiva?

La falta de protestas por parte de los consumidores permite que la ganadería intensiva siga floreciendo. ¿Porque tenemos tanto miedo de ‘marcar el límite’? Quizás sea la idea romántica que tenemos del ganadero de antaño. Muchas personas de una generación precedente a la nuestra recuerdan en su día haber jugado en una granja y recuerdan al granjero con unos pocos animales a los cuales llamaba por su nombre; el olor de la paja, ayudar a darles de comer. ¿Quién se atrevería a restringir a esa pobre gente trabajadora y limitarles sus beneficios?
La generación actual casi nunca a visitado una granja de verdad. Su idea de una granja es la ‘granja-modelo’ visitada con la escuela. En nuestra escuela primaria, se nos enseña que en Holanda se puede producir más productos lácteos que en cualquier otro país.
Sería también buena idea para Los Paises Bajos abandonar su posición de líder en la exportación y concentrarse en una forma de industria más deseable y responsable. Poniendo fin a la exportación, la ganadería intensiva no existiría.

     

No export

Las deudas de los ganaderos podrían ser pagadas mediante la introducción de un sistema de cuotas para cerdos y aves : no aceptando nuevos participantes y gradualmente reduciendo las cuotas.

Con el presente número de ganado es imposible garantizar su bienestar. Lo ideal sería reducir el número de crianza de acuerdo a la demanda del mercado nacional. A corto plazo, es inevitable que productores extranjeros se beneficiarían con este recorte en la producción del mercado. Los Holandeses han sido un mal ejemplo para el mundo y ahora no deberían quejarse si los otros hacen lo mismo. En lugar de mantenerse en su liderato como productores de productos ‘pro sufrimiento animal’ tendrían que cambiar y promover lo totalmente opuesto.

Animales (y productos derivados) deben ser excluidos del mercado libre internacional. Justo tal y como ocurre en general con la pornografía de menores, explotación de mano de obra infantil, esclavitud y tráfico de drogas, a un país con los hábitos más inmorales que existen no se le puede permitir que determine los estándares internacionales a seguir, pero debe ser forzado a restringir, o mejor, abolir la importación y exportación. Con el fin de proteger las partes más débiles del país, por ejemplo los animales en reservas naturales, un país debe ser protegido de sí mismo con la imposición de restricciones de comercio. Eso significaría un pequeña ‘perdida’ económica pero una enorme ‘ganancia’ moral.