En tanto consumidor, dispone usted de todo un arsenal de recursos para detener los abusos de las granjas factoría. A continuación damos a conocer algunos de ellos, sin perjuicio de que el lector añada por su cuenta los de su propia cosecha:

Detenga a las granjas factoría a través de lo que usted come

Tal vez sea este el medio más efectivo a su disposición: ¡Basta de dar dinero y de tornar lucrativas a las granjas factoría! No más productos de esa procedencia en su mesa diaria.

 
Detenga a las granjas factoría a través de lo que usted come
2 No le compre a compañías cuya preocupación por los derechos animales
3 No regale su voto
4 Proteste contra los permisos otorgados a las granjas factoría
5 Escriba a los diarios y revistas
6 Apoye a las organizaciones que luchan en contra de las granjas factoría
7 Jamás deje de manifestar su empatía hacia los derechos animales
     
Deje de consumir productos animales de procedencia extranjera. Las objeciones bienestaristas apuntan principalmente a aquellos productos de importación animal. Después de todo ¿por qué debería un país verse forzado por consideraciones puramente comerciales a devastar su propio territorio y a dilapidar sus propios recursos naturales? Está claro que esto se da de patadas con una concepción de la vida y del trabajo que haga lugar a relaciones equilibradas y amistosas con el mundo animal. A propósito, estas prevenciones se aplican muy especialmente a los productos procedentes de Holanda. De usted depende elegir en base a un criterio ecológico responsable aquellos productos que no evidencien perjuicios ecológicos. Por ejemplo, aumento su ingesta semanal de comidas sin carne, múltiples ideas para la preparación adecuado de platos vegetarianos pueden encontrarse en la Vegetarian Union. Productos procedentes de granjas orgánicas son una adecuada alternativa para suplir aquellos otros provenientes de granjas factoría.
En torno de este último punto se verifica con frecuencia un extraño fenómeno, y es que la gente que más solícitamente cuida de su salud alimentaria en el interior de sus hogares, tira sus propios conceptos por la borda cuando se ve forzada a ingerir alimentos basura en el trabajo o en la escuela. Suele argüirse, cuando esta modalidad es criticada, que no es posible observar con el mismo rigor lo que ingerimos en nuestros hogares que aquellas comidas al paso con que nos quitamos el hambre en un buffet público o en la calle. En parte es así, puesto que cuando preparamos nuestra comida en la intimidad conocemos exactamente los productos empleados, en tanto que cuando la solicitamos a quien nos la vende preparada resulta imposible dicho rigor. Deje en claro cada vez que ordene su comida en un restaurante que deberá ésta proceder de granjas ecológicas.
2  
No le compre a compañías cuya preocupación por los derechos animales pueda ser puesta en duda o no sea comercialmente evidente para sus consumidores

Casi siempre usted podrá hacer uso efectivo de su poder de compra -que es muy tenido en cuenta por toda compañía comercial- por el simple expediente de rehusar una compra allí donde ésta no satisfaga plenamente sus exigencias como consumidor ecológico. Imagine usted que vende salchichas y dos o tres consumidores por día entran a su negocio y finalmente se rehúsan a comprar nada alegando que participa usted con un negocio despiadado. ¿No se preocuparía usted?
No abra cuentas bancarias en aquellas casas de crédito asociados comercialmente en calidad de prestamistas con las granjas factoría.
No compre en supermercados que no le ofrecen productos ecológicos. Si anda pensando en invertir su dinero hágalo en emprendimientos ecológicos.
Chequée periódicamente la información que le proporcionamos a fin de enterarse de cuáles compañías tienen en cuenta los derechos animales y cuáles no.

3  
No regale su voto

Durante cada acto comicial, evite en la medida de lo posible prestar su apoyo a aquellos partidos o listas de candidatos que no hayan declarado expresamente su repudio a las granjas factoría. Acérquese a los partidos políticos y requiera de ellos sus programas concernientes a las condiciones de explotación agrícola y ganadera. Muchos parlamentarios pueden ser contactados y consultados a través del sistema de e-mails. Incluso en los casos en que el partido al que usted pertenece no se manifieste claramente respecto de los puntos de controversia ecologista, no vacile en elegir a otra lista que sí lo haya hecho y en la que pueda usted confiar. Porque ha llegado la hora de hacer a los partidos políticos responsables por los derechos animales.
Consulte la sección "taking action" para interiorizarse del mejor modo de demandar soluciones.

4  
Proteste contra los permisos otorgados a las granjas factoría

Usted tiene derecho legal a rehusar que en las inmediaciones de donde usted vive se instale una granja factoría, dados los niveles de polución ambiental que tal cosa implica. Asóciese a tal efecto con otros vecinos que compartan su punto de vista. Podrá recibir un adecuado asesoramiento legal en aquellos centros municipales dedicados a la protección del medio ambiente. Para averiguar direcciones y nombres, diríjase usted a la página correspondiente a "national and local action groups". Incluso en aquellos casos en que las granjas factoría hayan recibido el permiso de explotación, es posible iniciar acciones legales si usted es capaz de demostrar los perjuicios que comporta la acción de ellos.

5  

Escriba a los diarios y revistas

La sección de cartas de lectores tiene un vasto público y es posible, a través de ellas, difundir nuestros principios a aquellos que nada saben del tema o que aún titubean al respecto. De usted depende que mucha gente, gracias a su carta, tome conciencia de las situaciones de agravio ecológico provocado por las granjas factoría. Las posibilidades de que su carta sea publicada se acrecientan si en ella alude usted a un artículo previamente publicado en el mismo diario al que usted se está dirigiendo. Lea también nuestros "wirting tips".
Tenga en cuenta también la posibilidad de enviar sus cartas a través del correo electrónico ya que muchos diarios tienen su respectivo sitio en Internet.
Cada vez que vea usted a través de un medio masivo de difusión la publicidad en favor de la explotación animal, haga llegar su debida protesta ciudadana al "Code of Advertising Commitee".

6  
Apoye a las organizaciones que luchan en contra de las granjas factoría

Las organizaciones que se debaten mundialmente en contra del negocio multimillonario de la explotación animal se hayan legalizadas y difundidas en muchísimos países del mundo. En el suyo propio podrá usted hacer efectiva su contribución, o bien plegarse a ella en acciones concretas e institucionalizadas. Incorpórese como voluntario y ayude a dar una existencia digna a los animales. Consulte la base de datos ofrecida por Animal Freedom para asesorarse acerca del voluntariado que dicha organización ofrece, o alguna otra en actividad en las cercanías de su vecindario. También puede usted dirigirse personalmente a nosotros y dejar sentada su inquietud o la iniciativa que le gustaría ver puesta en marcha.

Haga clic aquí para una donación.

7  
Jamás deje de manifestar su empatía hacia los derechos animales

Resulta difícil estipular qué tan lejos debe usted llegar en su lealtad al ideario animalista. Si exagera demasiado, podría resultar pernicioso. Por el contrario, si calla, lo más posible es que nadie se dé por aludido cuando se hablan de estos temas. ¿Está usted cenando junto a sus amigos? Pues bien: no trepide usted en dejar en claro delante de ellos que no aceptara ninguna carne proveniente de granjas factoría. ¿Está usted de shopping este fin de semana? Hágale saber a los vendedores que lo atiendan que solo está dispuesto a gastar dinero en mercaderías de origen ecológico. Haga extensiva su prédica, en la medida de lo posible, a aquellas personas en quienes intuya usted de antemano una cierta predisposición favorable hacia estos temas. No gaste sus energías en intentar polemizar con personas cuya hostilidad hacia nuestro ideario es palpable. No se estrese inútilmente en batallas verbales que a nada conducen. Sea conciso cuando argumenta, y evite hacer sentir atacados a quienes, por el momento, todavía no piensan como usted. Si busca usted reforzar su arsenal argumentativa, consulte nuestra "argumentos no-validos". Si tiene dudas o disiente usted con algunos de nuestros items, háganos llegar su propuesta vía e-mail. En lo posible, que sus acciones se mantengan siempre dentro del terreno institucional, que es justamente el que queremos colonizar a fin de verle cumplir con el cometido que nosotros le atribuimos, esto es, el de establecer las bases de una convivencia equitativa entre especies animales y medio ambiente.