A los animales que están muy enfermos o heridos, a tal extremo que no son capaces de ponerse de pie, no se les debería permitir entrar en la cadena alimenticia del ser humano.
Además de presentar un elevado riesgo de contaminación bacterial, existe evidencia de que algunos animales caídos pueden estar afectados por alguna forma del BSE (Encefalopatía Espongiforme Bovina, o Mal de las vacas locas), una alteración que se relaciona con una enfermedad fatal que afecta al ser humano. (CJD o enfermedad de Creutzfeldt-Jakob).
Es imposible mover a animales caídos de manera humana, y, por lo común, son empujados por medio del uso de tractores o arrastrados con cadenas- procesos inhumanos que causan lesiones que van desde contusiones leves y raspaduras hasta huesos quebrados y desgarro de ligamentos.
Los animales caídos conforman un pequeño porcentaje de animales destinados a la faena, y prohibir su comercialización no provocará ningún daño económico considerable.
Expertos en esta industria han estimado que la ocurrencia de un 90% de los animales caídos se puede prevenir por medio de mejores cuidados y manejo. Eliminar el mercado para los animales caídos sería un incentivo para la industria de modo que evitan tener este tipo de animales en primera instancia.
  El texto a la izquierda fue extraído del sitio web de "Organic Consumer Associaton". En este sitio se puede encontrar un llamado a escribir una petición dirigida a Food and Drug Administration's Dockets Management Branch con el fin de pedir que se garantice la petición de prohibir la matanza de animales caídos.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), su sigla en inglés) anunció una importante política para finalizar con la adquisición de carne de animales caídos para los programas federales, incluyendo el Programa Nacional de Alimentación para Escuelas. La Agencia afirmó: "El USDA no aceptará picadillo que incluya productos que provengan de ganado no-ambulatorio, comúnmente conocidos como”caídos”. Este desarrollo muestra un creciente consenso, incluso entre la industria del ganado y oficiales del gobierno, de que el mercado y la matanza de animales caídos es inaceptable.
El ganado enfermo, moribundo e inválido ya no es bienvenido en los mataderos del estado de Washington.
Esa prohibición es el resultado directo de una investigación acerca de la industria del ganado caído, realizado por un KIRO Team 7.
Es una prohibición que provoca que los grandes interesados en el negocio de la carne y productos lácteos se pongan furiosos y los grupos por los derechos de los animales eufóricos.
Las industrias de la carne y productos lácteos creen que la carne de hamburguesa que proviene de animales caídos es perfectamente comestible. Los ganaderos dicen que están perdiendo dinero por no poder convertir sus moribundos animales lecheros en comida. Quienes se oponen a esta práctica dicen que es tiempo de poner fin al procesamiento de animales caídos para proteger de mejor manera a los consumidores.