¿Por qué está mal reaccionar emocionalmente frente al sufrimiento de los animales?

¿Es el sufrimiento de los animales inferior al sufrimiento que los humanos pudieran sentir en su lugar? El sufrimiento animal es completamente innecesario, debido a que los adultos no necesitan productos lácteos o carne para una comida sana y menos en esa excesiva cantidad como la que la consumimos en estos días.

¿Son los animales nuestros iguales?

En el libro “Liberación Animal”, Peter Singer dedica numerosas páginas a demostrar con ejemplos que los animales son iguales a los humanos y que por lo tanto tienen derechos.

En “Animal Freedom” creemos que los animales tienen derechos a priori y que no tienen que probar que los merecen. También creemos que los derechos animales son realmente derechos humanos, destinados a que los humanos sean capaces de hablar con otras personas sobre su conducta hacia los animales.

Algunos “dueños de animales “ (un término que por sí mismo implica poca igualdad entre el hombre y el animal), tratan a los animales como sus iguales. Emocionalmente, sus mascotas tienen el mismo valor que ellos. No hay nada malo con eso, con tal que esas personas le den a los animales la oportunidad de manifestar su comportamiento natural.

“La compasión sigue siendo la misma emoción, tanto si uno la siente por las personas o por una mosca”. Leo Tolstoi

  A algunas personas les interesa otorgarle un status más bajo a los animales. Estas personas hacen cosas o han hecho cosas que dañan a los animales. Por ejemplo, comer carne animal de la industria ganadera o acabar con la vida de su mascota por veterinarios, para ahorrarse el costoso tratamiento. Justifican su comportamiento diciéndose que los animales no son personas y que pertenecen a una clase más baja. Esta tendencia a la justificación está anidada en los genes humanos, por así decirlo: los conquistadores tratan a los perdedores como esclavos, la gente blanca trata a la gente negra de esa misma forma y el hombre se cree superior a la mujer. Pero esta tendencia no está tan firmemente anidado en los genes como para que no podamos deshacernos de ella. La civilización está aprendiendo y esto incluye, entre otras cosas, la aceptación y tratamiento de los otros como iguales. Se necesita mucha fuerza interior para tratar a animales como iguales y, aún así, respetar su libertad.

Tratar a los animales como iguales significa también tomar en serio nuestras propias emociones hacía los animales. Puedes amar a los animales y tener compasión con los animales de las industrias ganaderas. No hay razón para avergonzarse de esto, más aún, deberías avergonzarte si no sientes compasión, ya que esto sería una señal que, desde un sentido de superioridad fuera de lugar, estás suprimiendo o eliminando la compasión.
¿Quién es normal?: ¿una persona que siente emoción por piedad por el sufrimiento animal, y lo expresa y toma medidas por los animales por compasión? O ¿alguien es normal si cuidadosa, pero indiferentemente compra carne de la industria ganadera todos los días en el supermercado?