Hay numerosas circunstancias que impiden las mejoras del bienestar de los animales.

  1. El mercado libre.
    La posibilidad de exportar convierte al mundo en un gran mercado en el que los países del oeste tienen una posición mucho más fuerte que los países del Tercer Mundo.
    La OCM pone bien pocas restricciones éticas al comercio internacional y contribuye a consolidar esta posición. Recientemente los Países Bajos influyeron negativamente en el binestar de los animales tanto en el propio país como en otros países por las dimensiones de su ganadería industrial, la exportación masiva en este sector (70%) y el trato de los animales envueltos. Estos son transportados a países lejanos en condiciones indignas de seres vivientes.
  2. El bajo precio de los productos de origen animal y un gran número de productores de carne. Cualquiera de los cambios deseados causarían una subida del precio de la carne. Los ganaderos no objetan precios mas altos, a lo que no estan dispuestos es a invertir en un sistema de producción que favorezca el bienestar de los animales o de parar la produccion actual mientras las posibilidades de un nuevo marketing sean inciertas. Demasiados son los beneficios que les proporciona el sistema actual por muy controversial que este sea. Ademas la falta de medidas de control por parte del gobierno no les estimula a tomar otras medidas.
  3. Muchos años de adoctrinamiento.
    A los holandeses desde pequeños se les ha transmitido la idea de que la carne es sana y necesaria. Además están orgullosos del nivel de producción de su país. No se dan cuenta de que este va a costa del bienestar del animal. Si estudiasemos la materia. tendríamos que concluir que nos hemos dejado manipular durante años y que deberíamos cambiar nuestros hábitos al comer y consumir además de pagar más por nuestros alimentos. El consumidor aun no esta convencido de los beneficios que le podrían proporcionar un cambio de atitud.
    En Holanda, las personas han crecido con la idea de que la carne es sana y necesaria. Además están orgullosos del nivel elevado de producción de su país, pero sin darse cuenta de que esto corre a cuenta del deterioro del bienestar del animal. Dar seria consideración a todas estas equivocaciones llevaría a desagradables conclusiones a corto plazo: nos hemos dejado manipular durante muchos años consecutivos; esto implica que deberíamos cambiar nuestros hábitos de comer y comprar, y también costaría más dinero. El consumidor sigue estando, equivocadamente, poco convencido de que los beneficios sean suficientes.
  4. Las actividades de protesta en contra de la ganadería industrial estan en manos de funcionarios voluntarios. El número de colaboradores salariados en este terreno es muy bajo y se puede contar con los dedos de las dos manos (en comparación con los miles que trabajan en la promoción de productos de carne). Además, el movimiento a favor de los derechos de los animales no esta continuamente en función e incluso opera ilegalmente.
  5. Medidas políticas inconsistentes por parte del gobierno Al ganadero no se le ponen impuestos o se le multa por los daños de la ganadería intensiva; este a su vez sutil e indirectamente cobra al ciudadano por medio de los impuestos, los daños del medioambiente, el precio del agua limpia, la destruccion del entorno natural etc..
  6. La fé en soluciones tecnológicas y el desarrollo económico
    Después de la segunda guerra mundial, la tecnología y la economía han aportado tantos beneficios a nuestra sociedad que de alguna manera tendemos a creer que desventajas como el daño al medioambiente y al bienestar de los animales tienen que resolverse a través de mas tecnología y de un desarrollo económico mayor.
  7. Falta de ética por parte de la ciencia
    Gracias a la financiación del comercio y de la industria, la ciencia frecuentemente opta por objetivos a corto plazo en vez de resolver los problemas a largo plazo. Los medicamentos se prueban en experimentos con animales en vez de buscar otras alternativas; a los animales se les utiliza para transplantes de órganos; los productos lácteos son "enriquecidos funcionalmente" con aditivos, mientras que el enriquecimiento, y la optimalización del gusto y del aspecto de los alimentos de origen vegetal solucionaría muchos mas problemas.
  8. La mentalidad del ganadero.
    Muchos ganaderos no se dan cuenta de que sus animales lo pasan tan mal, después de todo, cuidan de ellos. Los alimentan al tiempo debido para llevarlos lo antes posible al matadero. Los ganaderos ya no se dan cuenta de que los están maltratando. No podemos esperar un cambio de mentalidad por su parte. Mas efectivo sería tomar medidas económicas para motivarles y enseñarles formas más responsables de dirigir su empresa.
  9. Prácticamente todos somos responsables de la presente situacion, sea en un grado mayor o menor; los productores, el gobierno y los consumidores: todos tenemos nuestros intereses propios en no enfrentarnos con las consecuencias de nuestros actos para el bienestar de los animal en la industria ganadera. Los intereses del animal no son lucrativos. Es como si los animales hayan nacido para perder.
Los factores nombrados en parte funcionan a macronivel. Nos costará un gran esfuerzo llegar a crear la situación ideal. Cada consumidor tiene sus razones para su indiferencia con respecto a los animales de la industria ganadera. Vease también argumentos inválidos a favor y en contra de los derechos de los animales.