En Animal Freedom, la libertad es considerada un derecho fundamental. Si hay libertad, todos estamos contentos Pero esta alegría es limitada, no sólo porque para conseguir la libertad hay que establecer algunos límites, sino también porque la libertad también puede tener aspectos menos atractivos. Por ejemplo, la libertad unilateral en la economía puede llevar a la ley del más fuerte. Esto significa que aquel que sea económicamente más fuerte (y tenga menos escrúpulos) será también quien determine cómo se organizan las tareas y las condiciones de trabajo. Un peligro de esto es que se deje de tener en cuenta el bienestar de los trabajadores, ya sean humanos o animales.
Por otro lado, en una vida vacua y sin sentido, la libertad lleva al aburrimiento. En este artículo se hablará del vacío en la existencia del ser humano y del animal.

El aburrimiento es un síntoma de que el individuo no sabe qué hacer con su vida, incluso en los casos en los que se tiene tiempo más que suficiente. El progreso ha traído consigo la libertad: no necesitamos trabajar todo el día para conseguir comida. No todo el mundo puede responder a la pregunta de cómo vivir de la manera más plena y óptima en armonía según el carácter de cada uno. Esto en cuanto a las personas; en cuanto a los animales,  muchas veces sus circunstancias les impiden vivir de acuerdo a su naturaleza. Todo aquello que es natural para un animal, pero que cuesta tiempo y dinero extra en la granja, se reduce hasta lo estrictamente necesario. Y no olvidemos que algo parecido les pasa a las personas que no producen en nuestra sociedad. El resultado es el aburrimiento.

En nuestra sociedad, la codicia rompe el saco. Todo se ha dispuesto de la manera más eficiente posible y está cortado por el mismo patrón. Incluso en el tiempo libre, tratamos de hacer nuestra vida más atractiva. En las horas de trabajo uno está esclavizado por el jefe, y en el tiempo libre por la obligación de disfrutar al máximo. El aburrimiento y la adicción son extremos que se tocan.
En nuestra cultura nos alejamos cada vez más de la naturaleza Algunos tratan de volver a ella de una forma artificial. Ejemplo de ello es la manera en la que tratamos a nuestras mascotas y a los animales del zoo.

Manifestamos que  no es tan malo, y que es incluso natural, que exista una distancia entre las personas y entre las personas y los animales. Es una forma de respeto. Aquí de lo que se trata es de saber cómo se trata esta distancia.

 

El aburrimiento en las personas

La mayoría de las veces, el aburrimiento es un problema exclusivamente de los ricos: tienen mucho tiempo libre, pero no tienen ganas de hacer nada. Cuando nos damos cuenta de que deberíamos emplear nuestro tiempo de una manera útil, esta situación de letargo y de culpabilidad ser muy dolorosa.Cuando el aburrimiento es consecuencia de no saber qué hacer con la propia libertad, esta libertad lleva al vacío, la falta de motivación (no ver el sentido de las cosas, más que no tener ganas de hacer nada) y a la soledad. Cuando no se sabe cómo emplear esta libertad en una actividad con sentido, la libertad se convierte en un lastre. Así, se tiene que construir experiencias excitantes de manera artificial, que en algunos casos se van de las manos, como es el caso de las drogas. Esto también puede llevar a las agresiones, la violencia sin sentido, el abuso del alcohol y de las drogas, en resumen: a todo lo que haga desaparecer esa sensación de vacío. A veces las personas deciden dedicarse desde una perspectiva cultivada a  una actividad que en otros tiempos resultaba una necesidad para conseguir comida:  "llenar la despensa". Pescar, cazar y tener aves (es decir: tener animales domésticos). Con esto la persona recibe una falsa impresión de estar haciendo algo "útil a la vez que natural". Los animales se convierten en una fuente de diversión, con todas las desventajas que esto acarrea.

Para vivir según la naturaleza de cada uno, lo mejor es regirse siempre por este lema: "Conoce tus propias motivaciones, e intenta encontrar la manera de realizarte y hacer realidad tus sueños". Este conocimiento y experiencia hace que sea mucho más fácil ponerse en el lugar del otro, o dar el ejemplo correcto a otros.
El mayor reto de la sociedad moderna es completar este hueco de la vida natural, sin caer en el error de intentar reconstruir una "naturaleza" en escala reducida, o de querer regresar en el tiempo. Buscar este hueco tratando de imitar o incluso de superar la naturaleza, por ejemplo intentando superar los unos a los otros en el deporte o creando un jardín "natural" con vivero y animales en un par de metros cuadrados, es algo que está pasado de moda. No sólo no tiene sentido, sino que además es peligroso intentar superar nuestras barreras naturales mediante el dopaje o el entrenamiento extra. Ésto no es sino el origen de una nueva adicción. ¡Basta ya de abusar del propio cuerpo, o del cuerpo de otros! El verdadero reto y la liberación están en colaborar los unos con los otros.
La historia nos enseña que la libertad no sólo es algo para uno mismo exclusivamente, sino también para los que nos rodean: personas y los animales. Esforzarse por lograr la libertad de los otros es quizá una de las actividades que dota de más sentido a la existencia de las personas.  En todo caso, es la mejor manera de hacer algo bueno por los demás de manera voluntaria y sin compromiso, antes que esperar que los otros te devuelvan el favor, y además te da una conciencia tranquila.

Saber cocinar bien siempre es bueno para ti y para los que te rodean. Ser vegetarianos y no tener animales de compañía en circunstancias de aburrimiento, son una manera sana de garantizar la libertad propia así como la libertad del animal sin ningún esfuerzo añadido. Así se previene la aparición del aburrimiento, así como las consecuencias que se han descrito en este artículo. A continuación se muestran un par de ejemplos modernos de una ocupación social en libertad y respeto (una distancia adecuada).
Traducción Española: del Saz Taaldiensten