La exportación de carne no es tan favorable como piensa la gente. El comercio libre no siempre es beneficioso, sobre todo para el bienestar de los animales.
¿Por qué exportar carne de un país a otro si después otra carne vuelve al país de origen? Ese intercambio solo es posible para los ganaderos que producen muy barato. Son los mismos que usan métodos de explotación. Así obligan a los ganaderos de otros países a usar esos mismos métodos dañinos para los animales.
Algunos países quieren poner fin a la importación, pero a la vez obligan a otros a aceptar sus propios productos mediante negociaciones en la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Animal Freedom anima a los países a limitar la producción de animales (vivos o muertos). Mejor aún: ¿por qué no acabar por completo con la exportación de carne, al menos entre continentes? Las ventajas económicas son solo para un grupo reducido. Las desventajas son para la gran mayoría de las personas y de los animales. Las explicamos a continuación con el ejemplo de los Países Bajos, el país de Animal Freedom.
Animal Freedom aboga por acabar con la ganadería intensiva en los Países Bajos. Cuando se escribió este artículo, los Países Bajos eran el tercer exportador de carne del mundo, después de Francia y Estados Unidos. Si los Países Bajos dejaran de exportar carne (alrededor del 70 por ciento de la producción en aquella época), una ganadería ecológica y respetuosa con los animales podría sustituir a la ganadería intensiva. Esas granjas podrían alimentar sin problemas a toda la población neerlandesa. |