El papel del gobierno es ambiguo. Por una parte la exportación de cerdo y productos avícolas (pollo) alcanza el bruto de la producción nacional, por otra parte es una cuestión del gobierno minimizar el daño medioambiental.
La influencia del consumidor se ve limitada. Incluso si los consumidores optaran por el sistema biológico de producción (comprando más caros los huevos y carne biológicamente criados), todavía existe el problema de la exportación que sigue manteniendo los beneficios provenientes de la ganadería intensiva. El doble de consumidores de carne holandesa exportada vive en otro país. Estos consumidores no tienen ni idea de lo que estos animales sufren en sus cubículos de crianza.
Un criador de cerdos es inspeccionado un promedio de una vez cada 17 años mientras que a su vez la mayoría de criadores se oponen a varios de los aspectos de la reglamentación.
¿Son las cadenas como McDonalds responsables por el sufrimiento de los animales?
Cada una de las personas que come carne proveniente de la industria intensiva es responsable por el abuso que sufren los animales. Lo mismo se aplica a las personas y a los supermercados que venden carne proveniente de esta industria. La responsabilidad es incrementada cuando se incita a las personas a consumir todavía más carne mediante un bajo coste y promocionando sus ventas a través de anuncios con un solo punto de mira dirigido a los más jóvenes.
A ese respecto McDonalds y otras cadenas de comida rápida son más responsables que otros proveedores porque incitan a un mayor consumo proveniente de esta ganadería. Sería una buena idea obligar a estas cadenas de comida rápida a comprar carne "criada en casa".
¿Puede pararse la ganadería intensiva?
La falta de protestas por parte de los consumidores permite que la ganadería intensiva siga floreciendo. ¿Por qué tenemos tanto miedo de "marcar el límite"? Quizás sea la idea romántica que tenemos del ganadero de antaño. Muchas personas de una generación precedente a la nuestra recuerdan en su día haber jugado en una granja y recuerdan al granjero con unos pocos animales a los cuales llamaba por su nombre; el olor de la paja, ayudar a darles de comer. ¿Quién se atrevería a restringir a esa pobre gente trabajadora y limitarles sus beneficios?
La generación actual casi nunca ha visitado una granja de verdad. Su idea de una granja es la "granja modelo" visitada con la escuela. En nuestra escuela primaria, se nos enseña que en Holanda se puede producir más productos lácteos que en cualquier otro país.
Sería también buena idea para los Países Bajos abandonar su posición de líder en la exportación y concentrarse en una forma de industria más deseable y responsable. Poniendo fin a la exportación, la ganadería intensiva no existiría. |