Objeciones
Las desventajas de la exportación de animales. Si escogiéramos adoptar el método orgánico para la producción de carne en Holanda, la exportación de carne orgánica no sería por definición indeseable pero sí contraria a los principios básicos de los métodos ecológicamente aceptables. Estos principios conllevan al restablecimiento del ciclo natural del forraje el cual es interrumpido por la exportación de los animales tanto como lo es también la importación del pienso para los mismos.
Exportación solo es posible cuando se produce más de lo que el mercado local requiere o necesita. Esta sobreproducción tiene como resultado un mayor sufrimiento de los animales por falta de espacio y la búsqueda de mayores beneficios lleva a los animales a vivir en unas condiciones de espacio mínimas.
La importación del pienso desde otros países merman el equilibrio natural de minerales en el país exportador y produce como resultado una excesiva fertilización del suelo en el país importado. El suelo es entonces a tal grado fertilizado que solo se puede cultivar maíz: uno de los únicos cultivos que tolera niveles extremadamente altos de fertilización.
La excesiva fertilización del suelo resulta a su vez en polución de las aguas lo cual repercute en la producción de agua potable por la cual debemos pagar un precio más alto y hace que nadar en esa agua sea poco atractivo. Produce también olores desagradables que conjuntamente con los horrorosos edificios asociados con este tipo de industria hacen del campo un lugar poco atractivo para el turismo.
El transporte de animales vivos en Europa y Asia causa mucho estrés especialmente en lo que exportación se refiere incluso cuando el reglamento dictado con el fin de prevenir tal sufrimiento es cumplido, lo cual raramente ocurre. La prohibición de exportar animales vivos debería combinarse con la prohibición del transporte de animales exóticos. |