Los gobiernos existen para proteger los derechos básicos de los ciudadanos. La base de los derechos humanos es la libertad y la igualdad. Creemos que también tenemos que poner una señal de aviso para las personas que violan los intereses de los animales. Criar visones sólo por su piel es un claro ejemplo de la violación de los derechos y constituye una violación aún mayor de la que está ocurriendo en la industria ganadera intensiva.

Los intereses económicos de la industria del visón no pueden, en ningún caso, clasificarse como razonables y justos. A los visones les han quitado su libertad solamente porque sus pieles valen mucho dinero, aunque usar pieles es puro lujo. Criar visones es, por lo tanto, una situación inmoral.

Además, el gobierno mantiene en existencia la industria ganadera intensiva a través de subvenciones. Esto es antidemocrático, ya que el consumidor básicamente está pagando un sobreprecio por la carne. Es mucho más justo pagar menos impuestos, que desembolsar un precio más alto por la carne y los lácteos. Sólo entonces el consumidor estará en condiciones de elegir alternativas a los productos de las granjas industrializadas.

Exigimos que los políticos -Cristianos, sociales o liberales- se den cuenta de la esencia de sus suposiciones básicas. Todas estas suposiciones básicas se fundamentan en principios, los que, en el fondo, también protegen la libertad de los individuos. Los animales también deberían gozar de esta protección. Deberíamos suponer que los políticos apeguen sus políticas a estos principios, para así poner fin a la injusticia que va más allá del límite moral.

La pregunta es si los políticos aún toman en serio esta tarea y sus responsabilidades.
En calidad de votantes debemos, una vez más, votar por políticos que sepan lo que implica la moral y cómo ésta se traduce en políticas. Es obvio que no queremos volver a la moral propia de la pequeña burguesía (restringir la libertad), moral que caracterizó a nuestro país hasta los años setenta. Tenemos que reevaluar el hecho de que la libertad e igualdad forman el alma de la moral y tenemos que asegurar que la conclusión que adoptemos no tenga un carácter dogmático. Tenemos que atrevernos a defender lo que nos queda.

MAHATMA (significa “alma grande”) GANDHI (1869-1948 político de la India)
“La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la forma en que sus animales son tratados”.