Cinco objeciones contra la ganadería industrial

La ganadería industrial tiene muchas desventajas

La ganadería intensiva produce carne, lácteos y huevos baratos. Pero la factura la pagan otros: los animales, los vecinos, la naturaleza y personas en países lejanos. Aquí resumimos las objeciones.

1. Ética y bienestar animal

Según Animal Freedom, la libertad es un derecho fundamental tanto de los seres humanos como de los animales.

Cuando se vulnera este derecho limitando en extremo la libertad de los animales para comportarse de forma natural, se daña su bienestar. El aburrimiento intenso y la falta de espacio para evitarse unos a otros vuelven agresivos a los animales.

España produce casi el doble de la carne de cerdo que consume: en 2024 su tasa de autoabastecimiento fue del 196,6 por ciento. Más de la mitad se exporta. Como mayor productor de la Unión Europea, con casi una cuarta parte de toda la carne de cerdo europea, España obliga a otros países a sumarse a la misma producción barata a costa del bienestar animal.

2. Salud pública

El uso excesivo de antibióticos en la ganadería crea bacterias resistentes contra las que ya no sirve ningún medicamento. Los genes de resistencia pueden pasar de las bacterias de los animales a las del ser humano, lo que dificulta el tratamiento de enfermedades como la neumonía. En 2014 España era el país europeo que más antibióticos veterinarios vendía. Con el Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), las ventas bajaron un 69,5 por ciento entre 2014 y 2022. Los antibióticos como promotores del crecimiento están prohibidos en la Unión Europea desde 2006, pero dudamos de que ese uso haya terminado realmente. También pueden quedar residuos de medicamentos veterinarios en la carne.

Donde muchos animales viven apiñados, las enfermedades pueden pasar de los animales a las personas. En los Países Bajos, entre 2007 y 2010 más de 4.000 personas enfermaron de fiebre Q, procedente de granjas de cabras. Se calcula que unas 50.000 personas se infectaron y que desde 2007 han muerto alrededor de cien. Y cada brote de gripe aviar aumenta el riesgo de que el virus se adapte al ser humano.

El polvo de los establos contiene endotoxinas: restos de bacterias que irritan los pulmones. Los criadores de cerdos y aves los sufren a menudo. Además, el amoníaco de la ganadería se combina con los óxidos de nitrógeno del tráfico y la industria y forma partículas finas que llegan muy lejos.

3. Producción mundial de alimentos y clima

También sufren las personas de los países pobresLas tierras de cultivo de los países pobres se utilizan para producir pienso para los animales de nuestra ganadería industrial en lugar de alimentos para la población local. Las economías locales se desequilibran. Por la fuerte expansión del cultivo de soja para pienso, millones de campesinos han sido expulsados de sus tierras. Para sobrevivir, muchos tuvieron que roturar nuevas tierras en espacios naturales valiosos. Así, la industria de piensos contribuye directamente a la desaparición de la selva tropical, entre otras cosas.

Según la FAO, la ganadería mundial es responsable de alrededor del 12 por ciento de todos los gases de efecto invernadero emitidos por el ser humano. Estimaciones anteriores de la FAO llegaban al 14,5 por ciento (2013) y al 18 por ciento (2006).

Desde que abrió esta página se han talado unas 0 hectáreas de selva en la Amazonia brasileña. Desde el 1 de enero de este año son unas 0 hectáreas.

Calculado con el ritmo de agosto de 2024 a julio de 2025: 5.796 kilómetros cuadrados al año (PRODES), el más bajo en once años. Hacia 2004 era casi cinco veces más. La selva se tala sobre todo para pastos para el ganado vacuno y para el cultivo de soja.

sufrimiento invisible de aburrimiento

4. Calidad de vida de los vecinos

El hedor de los establos y del estiércol esparcido arruina la vida de los vecinos, igual que el ruido de ventiladores y máquinas. Sobre todo a principios de primavera, cuando el estiércol almacenado se esparce por los campos, los vecinos sufren irritación (a veces grave) de las vías respiratorias.

En España, decenas de pueblos de Castilla-La Mancha, Aragón y otras regiones protestan contra las macrogranjas por el hedor y la contaminación del agua. En Torrejoncillo del Rey (Cuenca), un tribunal confirmó en 2018 que el agua del grifo estaba contaminada por nitratos procedentes de las granjas.

Los lavadores de aire (filtros en los conductos de ventilación de los establos) no son la solución definitiva. Un estudio neerlandés de la Universidad de Wageningen sobre 48 lavadores mostró que los lavadores combinados retenían en la práctica de media solo el 40 por ciento del olor y el 59 por ciento del amoníaco, mucho menos que sobre el papel. Los establos de vacas están abiertos por arriba y por los lados para que salga el calor.

El amoníaco del estiércol puede, a través del aire o del agua subterránea, perjudicar el crecimiento de los cultivos de huertos cercanos o darles mal sabor.

5. Paisaje y biodiversidad

Las grandes empresas desplazan a los pequeños ganaderos. Los monocultivos (como la hierba y el maíz para pienso), los metales pesados del estiércol y el exceso de abono en general empobrecen la naturaleza y el paisaje y contaminan el suelo y el agua subterránea. En España, cerca del 40 por ciento de las masas de agua subterránea está en mal estado; la contaminación por nitratos es una de las causas principales. En 2024 el Tribunal de Justicia de la Unión Europea condenó a España por no proteger suficientemente sus aguas frente a los nitratos (ver comer carne).

La agricultura intensiva, también la de cereales para pienso, deja poco espacio a las aves de los campos. El sisón, un ave de las llanuras cerealistas, disminuyó en España un 68,5 por ciento entre 1998 y 2018.

Las vacas se mantienen cada vez más en el establo para producir más y recoger el estiércol. En España casi todas las vacas lecheras viven estabuladas durante la lactancia. La hierba para pienso hay que segarla, lo que en primavera cuesta la vida a muchas puestas de huevos, pájaros jóvenes y liebres.

El estiércol

Cuando las vacas están fuera, su estiércol se reparte de forma uniforme por el campo, en pequeñas cantidades y durante un periodo mucho más largo. Los animales jóvenes que se esconden en el prado siguen con vida. Además, fuera se forma mucho menos amoníaco, porque los excrementos y la orina no acaban juntos en un foso. Es precisamente la mezcla de excrementos y orina en el foso bajo el establo la que forma amoníaco.

El estiércol del establo se esparce, a menudo en cantidades mayores de las que la tierra puede absorber. Por lixiviación, el excedente acaba en el medio ambiente y en el agua subterránea.

¿Qué falla en la ganadería industrial?

Las objeciones más importantes contra la ganadería industrial son éticas. Aunque se resolvieran todos los problemas ambientales, la forma en que la industria trata a los animales seguiría siendo inaceptable. Como la carne debe llegar a los supermercados lo más barata posible, los animales tienen justo el espacio necesario para estar de pie y seguir con vida.

En la Unión Europea, los lechones macho todavía pueden ser castrados sin anestesia durante su primera semana de vida. En Alemania la castración sin anestesia está prohibida desde 2021. En los Países Bajos se castra con anestesia desde 2009 y la mayoría de los cerdos macho ya no se castran. En España se castran todos los cerdos ibéricos; los cerdos blancos, en su mayoría, no. Quien hiciera algo así a su gato sería multado por maltrato animal. Pero para los animales criados para el sacrificio rigen otras normas.

Durante mucho tiempo, los pollos de engorde vivían con luz casi continua para que siguieran comiendo. Desde 2010 las normas europeas exigen al menos seis horas de oscuridad al día, de las cuales al menos cuatro seguidas. Los cerdos deben tener luz de al menos 40 lux durante al menos ocho horas al día. Eso sigue estando muy lejos de una vida natural.

Mantener el mayor número posible de animales en un espacio mínimo, sin libertad de movimiento y sin posibilidad de comportarse de forma natural, solo es posible de una manera hostil para los animales.

Desde 2009, el Tratado de Lisboa reconoce a los animales como seres sensibles. En España, desde la Ley 17/2021 el Código Civil los reconoce como seres vivos dotados de sensibilidad. Aun así, se les siguen aplicando en gran parte las normas de las cosas: se pueden comprar, vender y alquilar, como un coche. A diferencia de las personas, los animales no son sujetos de derecho: no pueden tener derechos. Cuando en la ganadería industrial se niega a un animal el derecho a comportarse de forma natural, o incluso elegida, se abusa de él, por mucho cuidado que reciba.

¿Qué falla en la industria pesquera?

A primera vista no parece haber nada en contra del consumo de pescado, a menos que uno se oponga por razones éticas a matar seres vivos. Sin embargo, las objeciones contra la carne también valen para el pescado. Cada año se capturan en el mundo entre 1,1 y 2,2 billones de peces salvajes. Los peces pueden sentir dolor.

En las redes también caen animales que nadie buscaba, como delfines, marsopas y aves marinas. Quedan atrapados y se ahogan. Para proteger a los delfines, Francia cierra desde 2024 partes del golfo de Vizcaya a la pesca durante un mes cada invierno.

Cada año se devuelven al mar en el mundo unos 9 millones de toneladas de captura, casi siempre muerta: peces demasiado pequeños, de especies no deseadas o por encima de la cuota. Casi la mitad procede de la pesca de arrastre de fondo (FAO, 2019). Desde 2019 rige en la Unión Europea la obligación de desembarque, pero con muchas excepciones. Las pesadas redes aran el fondo marino y destruyen el ecosistema durante mucho tiempo.

Los peces no solo se pescan, también se crían. Más de la mitad de todo el pescado y marisco procede ya de piscifactorías, donde los animales viven apiñados, de forma comparable a la ganadería industrial.

Por último, comer pescado también tiene riesgos para la salud. Los grandes peces depredadores como el atún y el pez espada contienen relativamente mucho mercurio. Las anguilas de ríos contaminados contienen demasiadas dioxinas y PCB.

Lee también: Falacias sobre la ganadería intensiva.

Fuentes: MAPA, El sector de la carne de cerdo en cifras 2024; PRAN/EMA (ESVAC) vía ConSalud (enero de 2025); RIVM, fiebre Q (en neerlandés); eldiario.es, pueblos que huelen a residuos de macrogranja (2022) y fin de la moratoria de macrogranjas en Castilla-La Mancha (2024); MITECO, Plan de Acción de Aguas Subterráneas 2023-2030; SEO/BirdLife, sisón común; MAPA, sector vacuno de leche 2025; FAO, Pathways towards lower emissions (2023); INPE/PRODES vía Mongabay (octubre de 2025); WUR, lavadores de aire combinados y olores; directivas de la UE 2007/43 (pollos de engorde) y 2008/120 (cerdos); FAO, A third assessment of global marine fisheries discards (2019); fishcount.org.uk; FAO SOFIA 2024. Actualizado en octubre de 2026.